¿Realmente cree que soy capaz de mentir sobre mis propios infiernos? ¿Me cree capaz de inventar síntomas y malestares sólo por pura satisfacción?
Soy capaz de muchas cosas, pero de mentir sobre problemas que me afectan en lo más profundo, soy incapaz. Me sometí a millones de estudios para llegar al fondo de todo esto y así poder encontrar respuestas de por qué me siento tan mal todo el tiempo, no habiendo encontrado nada sólo me queda una opción: es todo psicológico.
Pero deberías saber, mamá, que los problemas psicológicos son incontrolables e inconscientes, el que sufre de enfermedades o problemas de ese tipo no se despierta un día con ganas de sufrir a propósito. La psiquis humana tiene un poder inmenso, es capaz de controlarnos de pies a cabeza, es capaz de implantarnos pensamientos falsos con tal de manejarnos a su gusto; inventa problemas donde no los hay, nos tiene agarrados de hilos y así es como está manejada nuestra vida. Nosotros somos los títeres que no nos damos cuenta de nada, la psiquis nos maneja el 100% del tiempo.
Lo que más me duele y molesta de todo esto, es que desconfíes de tu hija, y lo peor: no es la primera vez. Hace ya tres años atrás, me acusaste de querer llamar la atención cuando me cortaba y me negaba a comer, me acusaste de (una vez más) estar mintiendo, "tus problemas fueron sólo para llamar la atención, nunca tuviste nada grave" me dijiste, y me dolió. Me dolió porque para ese entonces yo ya era adicta a la autodestrucción, me dolió porque yo de verdad pensé en la muerte, y cuando ustedes dos se enteraron mi mundo se vino abajo. Pero que me trataras de mentirosa es algo que jamás te voy a perdonar, y ahora lo volviste a hacer.
Quiero llevar una vida normal, tengo 18 años y sufro de ataques de pánico, ansiedad, y un enorme conflicto alimentario. Aparentemente todo me hace sentir mal, los estudios dan negativos entonces tiene que estar en mi cabeza. TODO está en mi cabeza. ¿Sugestión? ¿Miedo? No sé, pero está, es real y la que sufre por eso soy yo.
Vos también tenés problemas, jamás los cuestioné y tampoco lo haría. ¿Qué puedo saber yo de lo que tenés metido en la cabeza? ¿qué puedo saber yo de lo que se siente ser vos? No sé nada, y tampoco puedo saberlo.
Así como yo no puedo sentir lo que vos sentís, vos tampoco podés sentir lo que yo siento. No entendés las cosas que me pasan y probablemente jamás lo hagas, entonces no me agredas, no soy la causante de todos tus problemas y si lo soy, no es porque quiera.
Necesito ayuda, y vos no me la estás facilitando.