miércoles, 25 de febrero de 2015

Ellos.

La envidio, la envidio porque puede tener algo que yo no, porque puede disfrutar de ese algo que me hace falta. La envidio porque {él} habla constantemente de ella, incluso cuando no lo hace, sé que desearía hacerlo.

Yo sé que la envidia no es un sentimiento del cual deba estar orgullosa, tengo que aprender a valorar lo que está a mi alrededor sin desear lo que tienen otros. Pero aún así, ella puede tenerlo, yo no.

Creo que si no la hubiese visto en persona, no me sentiría así de miserable. Verla, y acto seguido verlo a él yendo atrás suyo...no, gracias, es demasiado. Desde ese día no dejo de pensarlos juntos, felices...no dejo de pensarlo, y me está haciendo muy mal. 

A veces pienso, ¿qué tanto me cuesta valorar su amistad? ¿por qué no puedo conformarme con lo que tenemos? ¿por qué siempre quiero más de lo que ya tengo?, y me siento una mierda, una completa mierda. Pero es INJUSTO, es injusto pensar que podríamos haberlo sido todo, y aún así nos quedamos a mitad de camino. 

Es injusto pensar que pudiendo haber sido todo, se pasa los días pendiente de una persona que no soy yo. Queriendo amando a alguien que no soy yo. 


Lo quiero muchísimo, es la verdad, desde mi relación pasada que no sentía algo tan fuerte, y sinceramente me siento cada vez peor. Me encanta tenerlo de amigo, me hace reír, me hace enojar, me hace sentir muchas cosas al mismo tiempo, pero al final del día siempre hay un recordatorio que me devuelve a la realidad, "no es más que tu amigo, Aldi". 

Y probablemente nunca deje de serlo, si ya sabiendo todo lo que siento por él (lo bueno y lo malo) aún así no me quiere...¿qué tipo de esperanza me puede llegar a quedar? 


Me dijiste que no querías nada serio, que estaba "re loca", que "ni en pedo, debe ser lo peor como novia", pero a la semana entro a facebook y ¿con qué me encuentro? publicaciones que dicen te amo, tu estado en whatsapp claramente escrito por ella...

Valoro muchísimo (lo hago, de verdad) que no me hables de ella, pero incluso aunque no lo hagas, aunque te calles, igual su presencia está en el aire, el tema de conversación lo tenés en la punta de los dedos, y yo estúpida no soy. Sé cuánto la querés, sé que pasás días enteros pensando en ella, hablando con ella, y hasta estando con ella. Sé que es cuestión de tiempo para ver que están en una relación más duradera, es cuestión de tiempo para que te enamores profundamente y no la quieras dejar ir nunca más.


Matame un poco más, total no me duele. 
Ironías.

sábado, 7 de febrero de 2015

¿Dejar atrás?

Soy una reverenda hija de puta. Yo, Denis, la gorda infumable de Micaela y la imbécil de la ex de Ignacio, todos unos hijos de puta.

¿Yo por qué? ¿Por qué me culpabilizo por las cosas que siento por dentro? Capaz porque estos sentimientos ya deberían ser parte del pasado, debería ser un tema más que superado, y aún así no logro parar de comerme la cabeza pensando en la misma persona desde septiembre del 2013.

¿Denis por qué? Simplemente por ser él, y existir, y haber entrado en mi vida, y haberme dejado por Micaela y joderme la vida mil veces más y basta, tengo que ponerle un límite a la situación, y a mi.

¿Micaela? Por come sobras, por comerse a MI sobra, MI ex, MI vida. Y es muy probable que lo siga haciendo, eso es lo que más me consume, el hecho de pensar que en cualquier momento se pueden encontrar y pueden volver a ser lo que fueron, que él le prometa las mismas cosas que me prometió a mi, y a todo esto yo sentada en mi casa SIN SABER. Ya con saber que volvieron a hablarse y estuvieron juntos en un recital, me es suficiente, gracias pero no quiero enterarme de nada más.

Y finalmente, ¿por qué la ex de Ignacio? Pobre, ni la conozco y le tengo bronca. Culpo en un 100/100 a mis cambios emocionales. ¿Que si me gusta Ignacio? Sí. ¿Que si me molesta que Ignacio la extrañe? Mucho. ¿Que si me jode que le dé likes a Denis en sus fotos? También, ¿quién te llamó? ¿No ves que ya tengo suficiente karma con las ex parejas? Retirate, esta no es tu película.

Lo que más me irrita de esta situación, es que ya la viví más de cinco veces. Vengo sufriendo por la misma persona desde Noviembre del 2013, y estamos en Enero del 2015, imagínense en qué estado sentimental me encuentro. Estoy "hasta las tetas", como decimos ahora, que de un lado extraño a mi ex (una vez más), y del otro quiero a una persona que no sobrepasa la barrera de amistad...la vida se nos caga de risa a algunos.

Yo sé que es completamente normal que se torne difícil la etapa de superación de una persona, más cuando se quiso mucho a ese alguien. El problema (mi problema, claro) es cuando deja de ser normal y no se puede superar con nada.
Intenté llenar el vacío con otra persona, un grupo de amigos, actividades. Hasta probé con bloquearlo y eliminarlo de toda red social existente, ¿cómo es posible que siga carcomiéndome la cabeza? No es intencional, no pienso en él porque quiera (sería un movimiento suicida), su imagen simplemente aparece y me trae recuerdos, recuerdos que creí superados, olvidados, sepultados.

Mi ciclotimia es extrema, lo odio y lo extraño en cuestión de segundos, se me agúan los ojos pensando en él queriendo volver a hablarle, ¿para qué, boluda? ¿Para hacer tu vida miserable de nuevo? ¿Para darle el permiso de manejarte a su gusto una vez más? Si después te pasás horas llorando, llorándole a tu mejor amigo por teléfono, esa no es manera de vivir.

¿Qué se hace? No sé, ignorar esto que siento supongo, si le presto atención a mis sentimientos soy muy capaz de despertarme y hablarle, ¿por qué? 

Por hija de puta, enganchada de otro hijo de puta.

Desconozco los conceptos de aprender, superar y seguir adelante.